miércoles, 27 de enero de 2016

Pero... Quién se lo pidió a quién?

Si algo tiene de bonita esta historia es lo especial que es. 
Aquí, si algo puede ser diferente, lo será. Y es que nos gusta demasiado la vida como para andar esperando que nos bajen la luna, cuando todos sabemos que si algo queremos realmente, hacemos lo imposible por lograrlo.

Aquí la princesa no lleva ni vestidos ni tacones y el príncipe sueña con "pinchar sus propios temas de música techno".

Lo que el mismo día de conocerse no sabían, es que una broma para romper el hielo con el camarero, acabaría por hacerse realidad.

- Camarero: "Os tomo nota?"
- Ella: "Yo ya sé qué pedir. Él... no lo sé; porque le acabo de conocer."
- Él: "Nos acabamos de conocer pero lo mismo nos casamos."
- Camarero: " Perfecto, te dejo el anillo en el helado del postre"


Meses más tarde, continuando su verano de viajes, pararon una semana en una isla volcánica del archipiélago canario...

 Entonces fue cuando ella, muy peliculera, se lo pidió primero mientras se caían muertos de risa en la orilla, le miró y le dijo:
-¿Te casas conmigo? Entre risas se oyó un "sí". (No se lo tomaron muy en serio)

Al día siguiente, en otro paraje de la isla, él se lo pidió a ella
- "Venga, rápido, que está el temporizador! Súbeme a caballi...!" y sin poder acabar la frase ocurrió :

¿ TE CASAS CONMIGO? 

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