martes, 26 de enero de 2016

Quién dijo miedo?

MIEDO? Qué es eso?
Miedo es pensar en el momento que tenga que llegar y veros a todos. Eso me da miedo. El resto no lo es.El resto es la aventura de la vida; las ganas de recorrer cada "km" de nuestro tiempo.
Algunas de las aventuras a las que hemos sobrevivido juntos pasan por unas cuantas picaduras de algo que aún no sabemos qué fue, pero se podría describir como una abeja tropical del tamaño de un saltamontes. Y es que Chema es mucho Chema... que para atajar decidió meterse en plena ladera de selva por debajo de una escalera de una cabaña; llevándose con la cabeza un panal.Correr ladera abajo, despertando a todo el mundo, perdiendo chanclas, llaves... eso era lo de menos... porque lo importante era escapar de una nube de insectos  voladores "tal y como os la imagináis en los dibujos" ... (Sí, le picaron y la reacción fue algo preocupante). Aún así seguimos el viaje.

El caernos de una moto sabiendo que nos íbamos a caer ( bueno yo lo veía mucho más claro)... también ha sido una de nuestras anécdotas... y no solo porque Chema se cayera encima mía y la moto encima de los dos... sino por la manera tan profesional de curarme. Porque yo confío plenamente en Chema y cada día estoy más segura que como él... no me curaría nadie.
Gracias a su insistencia en continuar después de caernos para encontrar una tienda donde comprar "algo" para curarme las heridas del brazo y la pierna;cogimos de nuevo la moto y continuamos el trayecto, en mi caso abriendo los ojos como platos al sentir el ardor del aire en las heridas.Llegamos a un "7Eleven" donde él entró a por agua oxigenada, betadine y gasas. Tengo un enfermero de lujo, con un esmero en la cura como pocos, salvo por la única excepción que, tras pasar una semana con una capa blanca que no se me quitaba alrededor de las heridas buscamos en Internet el nombre del producto con el que me había estado curando... a partir de entonces supe que el Almax líquido me había protegido las heridas mucho mejor que cualquier agua oxigenada.

Por si queríamos perdérnoslo hemos visto cómo se reduce y amordaza a un tipo que gritando en un avión destino Dubai, hace pensar al futuro marido que ahí se queda, que no llega a aterrizar. Mientras que a la futura mujer le da por escribir a su familia desde el avión y comentarles la anécdota curiosa que acababa de presenciar. Evidentemente la opción de la novia no es que fuera muy acertada para la tranquilidad de la familia...

Y es que nos da por perdernos allá donde vayamos... aunque sea en mitad del desierto. Donde la sensación de estar perdido es... de no encontrarse ni a uno mismo. De repente quieres seguir al expedicionario de tu novio y le sigues y le sigues hasta que entre duna y duna... aire y más aire... pierdes el rastro de él y de sus pisadas, porque has decidido que seguro que por ahí es más fácil y más corto llegar...
Pues he de reconocer que, después de un largo tiempo, acabé siguiendo a tres cabras que por allí pasaban y que gracias a ellas... a lo lejos... pude reconocer la silueta de Chema, quien pensaba que me había escondido y que tras ver que no aparecía por ningún lado empezó a pensar... " Y ahora a ver cómo le digo yo a "La Reme" que he perdido a su hija, después de curarle el brazo con ALMAX...

Y como estas situaciones... otras tantas! A vivir!!


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